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BMW dijo en 2023 que no pondría anuncios dentro del coche. Este verano envió uno por actualización a más de 70 mercados

3 min de lectura
Interior de un BMW visto desde el asiento del copiloto, con el volante y la pantalla central de infoentretenimiento apagada

Entre el 27 de julio y el 10 de agosto, propietarios de BMW en más de 70 mercados se encontraron un banner de Spider-Man: Brand New Day en la pantalla de infoentretenimiento de su coche. No lo habían pedido: llegó por actualización remota.

La marca es socia de Sony Pictures y Marvel en el lanzamiento de la película, con presencia también dentro del film. Lo que ha generado el enfado no es el acuerdo, sino dónde acabó apareciendo.

El detalle que casi nadie está contando

BMW ya se había pronunciado sobre esto. Según recogen medios especializados como BMWBlog, TopSpeed, Robb Report y MediaPost, directivos de la marca aseguraron en 2023 que no habría publicidad dentro del coche, y describieron el interior del vehículo como «un espacio privado».

Así que el titular no es «BMW abre un debate». Es más simple: una marca hizo lo que había dicho que no haría, y lo hizo modificando a distancia un producto que el cliente ya había pagado.

La ironía se cierra sola: en la cobertura de esta campaña, un directivo del sector publicitario advierte de que el coche «se percibe como un espacio privado». Es exactamente la misma expresión que usó BMW para prometer que no lo haría.

Lo que hizo BMW y lo que todavía no ha hecho

Conviene precisar, porque la diferencia importa: BMW no vendió ese espacio, lo usó. Promocionó a un socio propio en su propio parque de vehículos. No es una red publicitaria abierta a terceros ni hay compra programática de por medio.

Pero esa distinción describe el punto de partida, no el destino. El canal ya existe y ya ha demostrado que funciona en 70 mercados a la vez. Una vez montada la tubería, la pregunta deja de ser técnica y pasa a ser comercial: a quién se le alquila y por cuánto.

La compañía sostiene que se trataba de una experiencia opcional y limitada. Es su versión y hay que recogerla. Lo que no puede decirse es que fuera algo que el propietario solicitara: apareció con una actualización.

Por qué esto importa más allá de los coches

Un salpicadero es la última superficie que quedaba sin anuncios en un producto caro y de uso íntimo. Y el mecanismo que la abre —actualizar a distancia algo que ya vendiste— sirve igual para un televisor, un frigorífico conectado o un coche.

Para una marca que se plantee ese camino, el aprendizaje del caso BMW no es que la gente odie los anuncios. Es más incómodo: lo que enfadó a sus clientes no fue el banner, fue la promesa anterior. Sin aquella declaración de 2023, esto habría sido una molestia; con ella, es una contradicción documentada.

Qué me llevaría de aquí

  • Cuidado con las promesas de lo que nunca harás. Envejecen mal y son gratis de hacer, lo que las vuelve especialmente tentadoras. Quedan escritas.
  • Un producto conectado ya no se entrega, se sigue editando. Si puedes cambiarlo a distancia, tu cliente lo sabe, y cada cambio que él no pidió erosiona algo.
  • Distingue usar tu inventario de venderlo. Lo primero es marketing propio; lo segundo convierte tu producto en un medio, y esa decisión no tiene marcha atrás fácil.

Campaña activa entre el 27 de julio y el 10 de agosto de 2026 en más de 70 mercados. Datos recogidos por MarketingDirecto el 18 de agosto de 2026 y contrastados con las coberturas de BMWBlog, TopSpeed, Robb Report y MediaPost, que aportan el antecedente de 2023 y el detalle de la actualización remota.

Para seguir: cómo se conversó sobre la película en redes otra marca decidiendo qué hacer con lo que dice su público cuánta publicidad encubierta percibe ya la audiencia.

Foto de portada: «BMW 120i sedan, interior, Xiamen», de Ratanpreettiger4588, bajo licencia CC BY-SA 4.0.

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