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Hacer bien la publicidad con IA no te hace ganar: solo te evita perder, según un estudio con 22.000 consumidores

4 min de lectura
Pantalla publicitaria digital iluminada en el vestíbulo de una estación de metro de Nueva York, con varias personas caminando delante

DoubleVerify publicó el 29 de julio un estudio global sobre cómo reaccionan consumidores y anunciantes a la irrupción de la inteligencia artificial en el contenido y la publicidad. La muestra es grande: 22.000 consumidores en 22 mercados y 2.020 profesionales de marketing en 21.

Y tiene un par de cifras que, puestas una al lado de la otra, dicen algo que ningún titular está contando.

Un 42% te castiga si lo haces mal. Un 40% te premia si lo haces bien

Son los dos datos centrales:

  • 42% de los consumidores dice que un anuncio hecho con IA de baja calidad o «uncanny» empeoraría su opinión de la marca.
  • 40% ve positivamente los anuncios con IA pulidos y profesionales.

La lectura cómoda es «usa IA, pero hazlo bien». La lectura honesta es otra: hacerlo bien no te da una mayoría a favor, te evita el castigo. Cuatro de cada diez aprueban el buen trabajo con IA, y ese es el techo. Nadie va a comprarte más por haber usado bien una herramienta.

Dicho de otro modo: la IA bien usada no es una ventaja competitiva, es una condición para no restar. Y eso cambia el cálculo de cuánto merece la pena invertir en presumir de ella.

El dato que explica los otros: el 56% no sabe distinguir

Más de la mitad de los consultados —56%— admite que no es capaz de identificar con constancia si un contenido lo ha hecho una IA.

Junte eso con lo anterior y la conclusión se ordena sola: si la gente no distingue la IA, lo que penaliza no es la máquina. Es que algo se sienta mal hecho, raro, sin cuidado. El adjetivo que usa el estudio es uncanny, esa incomodidad de lo que casi parece humano.

Para quien produce: el problema nunca fue declarar o no declarar que hay IA detrás. El problema es el acabado.

Los anunciantes están más preocupados por el vecindario que por su propia creatividad

Entre los profesionales de marketing, el 53% se declara preocupado por que sus anuncios aparezcan junto a contenido de IA de baja calidad. Hasta ahí, esperable. Lo interesante es el contraste: cuando el contenido vecino es de alta calidad, la preocupación sigue en el 45%.

Ocho puntos de diferencia. Es decir: lo que inquieta no es la calidad del vecino, es la asociación misma con un entorno generado por IA. Es una desconfianza de categoría, no de ejecución, y por eso no se resuelve subiendo el listón del contenido ajeno.

Y el dato que conviene tener a mano esta semana

El estudio también midió cómo se reciben los anuncios dentro de las plataformas de chat con IA. Globalmente, un 46% los ve con buenos ojos —solo un 34% en Norteamérica, la región más reticente—.

Pero el hallazgo útil está en el detalle. DoubleVerify probó varios escenarios —anuncios junto a conversaciones negativas, tristes o muy personales— y la relevancia contextual fue el único caso en el que el sentimiento positivo superó al negativo.

Eso deja de ser teoría el 17 de agosto, cuando ChatGPT Ads se activa en México con emparejamiento automático de anuncios. Traducido: la relevancia contextual no es un extra que mejora el resultado; es la única condición bajo la cual el público aprueba el formato. Un anuncio bien colocado en una conversación pertinente funciona; el mismo anuncio junto a una conversación personal o triste resta.

Antes de citar este estudio, dos advertencias

  • Quién lo publica. DoubleVerify vende verificación de calidad de medios. El hallazgo de que un entorno de baja calidad daña a la marca favorece directamente a su negocio. No lo invalida —la muestra es grande y la metodología está publicada— pero conviene decirlo al citarlo.
  • De cuándo es. Es del 29 de julio de 2026. Si lo ve circular estos días como novedad, no lo es.

Qué me llevaría de aquí

  • Deja de vender que usas IA. El techo de aprobación por hacerlo bien es el 40%: no hay premio, hay ausencia de castigo.
  • Invierte en acabado, no en avisos. Si más de la mitad no distingue la IA, lo que se percibe es la calidad, no la herramienta.
  • La relevancia contextual es la condición, no el extra, para cualquier compra dentro de asistentes conversacionales.
  • El rechazo al entorno es de categoría. Que el contenido vecino sea bueno apenas baja la preocupación ocho puntos: si te preocupa la asociación, el control tiene que estar en dónde compras, no en qué se publica al lado.

Datos del informe «Global Insights: Media Quality in the Age of AI», publicado por DoubleVerify el 29 de julio de 2026, basado en una encuesta propia a 22.000 consumidores en 22 mercados y 2.020 profesionales de marketing en 21 mercados.

Para seguir: el «AI slop» visto desde la inversión programática lo que se activa el 17 de agosto qué pasa con la confianza cuando el anunciante influye en la respuesta.

Foto de portada: «Subway Station Digital Advertising Screens», de la Metropolitan Transportation Authority of the State of New York, bajo licencia CC BY 2.0.

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