El 46 % confiaría menos en una IA si los anunciantes influyeran en sus respuestas, según Ipsos

Todas las grandes plataformas de inteligencia artificial se dirigen al mismo sitio: meter publicidad dentro del asistente. La pregunta que nadie había respondido con datos es qué le pasa a la confianza del usuario cuando eso ocurre. El Ipsos AI Monitor 2026 la responde, y el número no es cómodo.
El dato
En los 32 países del estudio, el 46 % afirma que confiaría menos en una herramienta de IA generativa si sus respuestas estuvieran influidas por anunciantes. Y no es un promedio que esconda indiferencia: en 15 mercados esa desconfianza es mayoritaria.
Dicho en términos de negocio: casi la mitad de los usuarios penalizaría el producto por llevar publicidad dentro. No la publicidad al lado del resultado —eso lleva décadas funcionando en los buscadores—, sino la sospecha de que la respuesta misma está influida por quien paga.
Cuáles son esos 15 mercados, y dónde queda España
El informe no los enumeraba. Se los preguntamos a Ipsos y nos los ha detallado, con el porcentaje que confiaría menos en cada uno:
- Francia (63 %), Canadá (62 %), Gran Bretaña (61 %), Países Bajos (61 %), Nueva Zelanda (59 %)
- Suecia (58 %), Australia (56 %), Estados Unidos (55 %), Israel (54 %), España (54 %)
- Bélgica (53 %), Alemania (52 %), Hungría (51 %), Irlanda (50 %), Italia (50 %)
España está en la lista; México, Argentina y Chile no. Para quien planifica en varios de nuestros mercados a la vez, ese es el dato accionable: más de la mitad del público español penalizaría la influencia del anunciante sobre la respuesta, y en los mercados latinoamericanos del estudio esa desconfianza no llega a ser mayoritaria.
La pregunta exacta, porque aquí el matiz lo era todo
Al publicar esto interpretamos que el estudio preguntaba por la publicidad que influye en la respuesta, no por la que se muestra al lado. Ipsos nos ha confirmado la formulación literal:
«Si supiera que una herramienta IA generativa te muestra respuestas influenciadas por los anunciantes, ¿confiarías más o menos en la información que te proporciona, o eso no afectaría en absoluto a tu nivel de confianza?»
Queda confirmado: lo que se midió es la influencia sobre el contenido. La publicidad identificable junto al resultado no entraba en la pregunta.
El resto del estudio, que explica por qué importa
El mismo informe muestra que la IA ya está incorporada al trabajo, y ahí está la tensión:
- El 62 % de los trabajadores dice que la IA le ahorró tiempo en el trabajo en los últimos doce meses.
- La diferencia por renta es notable: 70 % entre los ingresos altos, 60 % en los medios y 54 % en los bajos.
- Por generaciones: 68 % en la Generación Z, 65 % en los millennials, 57 % en la X y 46 % en los baby boomers.
- Por regiones, Asia y Latinoamérica tienden a ver más beneficios que inconvenientes; Europa y Norteamérica, a sentirse nerviosas.
Es decir: la herramienta ya está dentro del día a día de la mayoría, y precisamente por eso la confianza deja de ser un asunto abstracto. Se penaliza lo que se usa.
Qué hacer con esto si compras medios
- El inventario dentro de asistentes de IA no es equivalente al de un buscador. La misma impresión puede costar reputación si el usuario percibe que contaminó la respuesta. Conviene medir marca, no solo clic.
- La distinción visible importa. Los datos apuntan a que lo que molesta es la influencia sobre la respuesta, no la presencia de un anuncio identificable al lado. Formatos claramente separados y etiquetados tienen menos que perder.
- La región cambia el cálculo. Con Latinoamérica entre las más receptivas y Europa entre las más recelosas, la misma estrategia no rinde igual en los dos mercados. Para quien vende en España y en México a la vez, eso no es un matiz.
La letra pequeña
Cinco precisiones que conviene tener, tres de ellas confirmadas por Ipsos a preguntas nuestras:
- El estudio no es de esta semana. El trabajo de campo se hizo entre el 20 de marzo y el 3 de abril de 2026, sobre 23.532 adultos menores de 75 años en 32 países. Es la quinta edición anual del monitor.
- Mide percepción declarada, no conducta. Que casi la mitad diga que confiaría menos no significa que vaya a dejar de usar la herramienta. Pero para una marca, la percepción es el activo.
- No se midió si etiquetar el contenido como patrocinado recupera la confianza. Ipsos nos lo confirma expresamente. Conviene decirlo porque más arriba sugerimos que los formatos separados y etiquetados «tienen menos que perder»: eso es una inferencia razonable nuestra, no un hallazgo del estudio.
- No hay serie histórica para este dato. Es la primera vez que el monitor mide esta pregunta, así que no se puede decir si la desconfianza crece o baja.
- La brecha por renta no admite explicación desde estos datos. El 70/60/54 % sale de una pregunta de acuerdo o desacuerdo que no distingue entre acceso desigual a las herramientas y tipos de tarea distintos.
Las precisiones metodológicas y el desglose por mercados los facilitó a MarketingHoy Martín Tanzariello, Marketing & Communications Manager de Ipsos Argentina, a preguntas de esta redacción (25 de agosto de 2026).
Datos del Ipsos AI Monitor 2026, consultados en la web de Ipsos. Las traducciones son nuestras.
Para seguir: la previsión de Gartner sobre plataformas con IA las funciones de IA que Google metió en Ads y Analytics cuando el público castiga la IA en publicidad.