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El 46 % confiaría menos en una IA si los anunciantes influyeran en sus respuestas, según Ipsos

3 min de lectura
Composición nocturna de una ciudad con haces de luz azul entrecruzados, imagen oficial distribuida con el estudio de Ipsos

Todas las grandes plataformas de inteligencia artificial se dirigen al mismo sitio: meter publicidad dentro del asistente. La pregunta que nadie había respondido con datos es qué le pasa a la confianza del usuario cuando eso ocurre. El Ipsos AI Monitor 2026 la responde, y el número no es cómodo.

El dato

En los 32 países del estudio, el 46 % afirma que confiaría menos en una herramienta de IA generativa si sus respuestas estuvieran influidas por anunciantes. Y no es un promedio que esconda indiferencia: en 15 mercados esa desconfianza es mayoritaria.

Dicho en términos de negocio: casi la mitad de los usuarios penalizaría el producto por llevar publicidad dentro. No la publicidad al lado del resultado —eso lleva décadas funcionando en los buscadores—, sino la sospecha de que la respuesta misma está influida por quien paga.

El resto del estudio, que explica por qué importa

El mismo informe muestra que la IA ya está incorporada al trabajo, y ahí está la tensión:

  • El 62 % de los trabajadores dice que la IA le ahorró tiempo en el trabajo en los últimos doce meses.
  • La diferencia por renta es notable: 70 % entre los ingresos altos, 60 % en los medios y 54 % en los bajos.
  • Por generaciones: 68 % en la Generación Z, 65 % en los millennials, 57 % en la X y 46 % en los baby boomers.
  • Por regiones, Asia y Latinoamérica tienden a ver más beneficios que inconvenientes; Europa y Norteamérica, a sentirse nerviosas.

Es decir: la herramienta ya está dentro del día a día de la mayoría, y precisamente por eso la confianza deja de ser un asunto abstracto. Se penaliza lo que se usa.

Qué hacer con esto si compras medios

  • El inventario dentro de asistentes de IA no es equivalente al de un buscador. La misma impresión puede costar reputación si el usuario percibe que contaminó la respuesta. Conviene medir marca, no solo clic.
  • La distinción visible importa. Los datos apuntan a que lo que molesta es la influencia sobre la respuesta, no la presencia de un anuncio identificable al lado. Formatos claramente separados y etiquetados tienen menos que perder.
  • La región cambia el cálculo. Con Latinoamérica entre las más receptivas y Europa entre las más recelosas, la misma estrategia no rinde igual en los dos mercados. Para quien vende en España y en México a la vez, eso no es un matiz.

La letra pequeña

Dos precisiones que conviene tener:

  • El estudio no es de esta semana. El trabajo de campo se hizo entre el 20 de marzo y el 3 de abril de 2026, sobre 23.532 adultos menores de 75 años en 32 países. Es la quinta edición anual del monitor.
  • Mide percepción declarada, no conducta. Que casi la mitad diga que confiaría menos no significa que vaya a dejar de usar la herramienta. Pero para una marca, la percepción es el activo.

Datos del Ipsos AI Monitor 2026, consultados en la web de Ipsos. Las traducciones son nuestras.

Para seguir: la previsión de Gartner sobre plataformas con IA las funciones de IA que Google metió en Ads y Analytics cuando el público castiga la IA en publicidad.

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