Magnific cuenta cuánto costó dejar de llamarse Freepik: el 40 % del tráfico orgánico
Casi ninguna empresa dice en público lo que le costó cambiarse el nombre. Magnific —la compañía malagueña que hasta abril se llamaba Freepik— acaba de poner una cifra: el 40 % de su tráfico orgánico.
Lo contaron tres de sus responsables en una charla del evento Ahead, de Tailor Hub, y lo recogió Reason Why. Es el dato más útil que ha salido de un escenario español este mes, y conviene entender por qué.
Qué dijeron, y quién
- Antonio Lasaga, Growth Lead de Magnific.
- Melissa Diago, AI Production Manager.
- Alejandro Gómez, director de tecnología.
El punto de partida que describen es una pregunta de identidad —«¿qué queremos ser?»— y una conclusión incómoda sobre su propio nombre: «la marca Freepik empezaba a ser un problema». Querían ser el sitio donde el contenido se crea, no donde se sube.
El cambio se anunció el 28 de abril de 2026 y lo cubrieron entonces Xataka, Expansión y El Español, entre otros. Lo que no se sabía hasta ahora es la factura.
La factura: 40 % del tráfico orgánico
Para dimensionarlo hay que poner al lado lo que había antes:
- Fundada en Málaga en 2010.
- Más de 100 millones de visitas mensuales antes de la transformación.
- Más de 15 años de autoridad de marca acumulada.
- Y aun así, una caída del 40 % del tráfico orgánico tras el rebranding.
Ese es el número que casi nunca se presupuesta. En un cambio de nombre se calcula el rediseño, la señalética, la campaña de anuncio y a veces el coste legal de la marca. Lo que no aparece en la hoja es que quince años de señal acumulada no se transfieren con el logotipo: Google ha pasado una década y media aprendiendo qué significa una palabra, y esa palabra ya no está.
No es un fallo de ejecución técnica —las redirecciones se hacen bien o mal, pero se hacen—. Es que la autoridad está atada al nombre que la gente busca, y nadie busca el nombre nuevo hasta que se lo enseñas.
La segunda lección es mejor que la primera
Lo más valioso de la charla no es el 40 %, es el otro error que cuentan, porque no tiene nada que ver con el nombre y le puede pasar a cualquiera que mida crecimiento por volumen.
Abrieron la plataforma y las subidas mensuales de contenido pasaron de 5 a 50 millones. Diez veces más. Sin infraestructura de moderación al nivel. El resultado: contaminaron sus propios resultados de búsqueda y empeoraron la experiencia del usuario.
Es un caso de manual de una métrica que sube mientras el producto baja. Multiplicar por diez las subidas se lee como éxito en cualquier panel; lo que no se ve en el panel es que el buscador interno —que es el producto— dejó de encontrar lo bueno.
Lo que se llevan, dicho por ellos
- Prueba y error como método, no como excusa: aprendizaje constante y asumir que se va a fallar.
- El criterio humano sigue siendo imprescindible. Lo resumen así: «el estilo sigue siendo nuestro, la máquina solo lo sostiene».
- Al contratar, el encaje cultural pesa más que la habilidad técnica.
- Y una frase de las que se quedan: «el auténtico liderazgo empieza cuando decides moverte».
Qué me llevaría yo si estoy pensando en un rebranding
- Mete la caída de tráfico en el presupuesto, con un número. No como riesgo genérico: como una partida, con un porcentaje estimado y cuántos meses de recuperación estás dispuesto a financiar. Si no te sale, no es el momento.
- Separa el nombre de marca del nombre que se busca. Si la gente te encuentra escribiendo tu nombre viejo, ese nombre es un activo de captación aparte del logotipo, y hay decisiones intermedias — Instagram cambió la tipografía y no el icono, y 7UP cambió la receta y no el logotipo.
- Vigila la métrica que sube cuando el producto empeora. Es el aviso más transferible de todo esto y no depende de tu tamaño.
Las cautelas
- El 40 % es cifra propia y de una sola fuente. Sale de una charla y la recoge un medio; no hay metodología publicada, ni ventana de medición, ni si se compara contra el mismo periodo del año anterior. No la hemos podido contrastar.
- No se dice si se ha recuperado, ni cuánto, ni en cuánto tiempo — que es justo la mitad que falta para saber si la decisión salió bien.
- Ni cuánto de esa caída es del cambio de nombre y cuánto del problema de moderación que ellos mismos describen. Son dos causas que apuntan al mismo sitio.
- Y la obvia: es la empresa contando su propia historia en un escenario. Que cuente un fracaso con cifra es infrecuente y honra, pero sigue siendo su relato.
Con todo, el valor está en que alguien haya puesto un número. El coste de un rebranding se discute siempre en abstracto —«perderemos algo de posicionamiento»— y esto lo convierte en algo que se puede meter en una hoja de cálculo y defender delante de un comité.
Los datos y las citas proceden de la crónica que Reason Why publicó el 11 de septiembre de 2026 sobre una charla en el evento Ahead, de Tailor Hub, con Antonio Lasaga, Melissa Diago y Alejandro Gómez, de Magnific. La cifra del 40 % es de la compañía, de fuente única y sin metodología publicada: no la hemos contrastado. La fecha del rebranding —28 de abril de 2026— sí está verificada en la cobertura de Xataka y Expansión de ese día. Foto de portada: «Malaga City Port», bajo licencia CC BY 2.0; es el puerto de Málaga, ciudad donde nació la compañía, y se usa de forma ilustrativa.