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El spam update de agosto de Google duró 65 horas y sacó del top 100 al 16,7% del top 10

5 min de lectura
El logotipo de Google en letras metálicas sobre una pared de mármol en una de sus oficinas

Hay actualizaciones de Google que se anuncian, tardan tres semanas en desplegarse y apenas se notan. La de este mes fue al revés: empezó el 18 de agosto, se dio por terminada 65 horas después y, según los primeros datos de impacto, movió los resultados bastante más que una semana normal.

El dato oficial es escueto. En el historial de posiciones del Google Search Status Dashboard, el August 2026 spam update figura con fecha de inicio del 18 de agosto y una duración de 2 días y 16 horas. Google no detalla qué cambió ni a qué tipo de páginas apunta: los spam updates son ajustes de sus sistemas antispam, y la compañía nunca publica la lista de lo que penaliza.

Lo que sí hay ya son mediciones de terceros. La herramienta SE Ranking compartió con Search Engine Land un análisis de 100.000 keywords en 20 sectores, y el resultado es más duro de lo habitual.

Las cifras del impacto

  • 16,71% de las URLs del top 10 cayeron más allá del puesto 100 para esa misma keyword durante el update.
  • En un periodo equivalente de cinco días de julio, sin actualización confirmada, esa cifra fue del 9,2%.
  • La diferencia es un 82% más de expulsiones: estar en el top 10 resultó 1,8 veces más arriesgado durante el update que en una semana tranquila.
  • También hubo movimiento hacia arriba: un 12% más de URLs entraron al top 3 sin haber estado siquiera en el top 20 antes.
  • La volatilidad alcanzó a los 20 sectores analizados, sin excepción.

Pasar del top 10 a más allá del puesto 100 no es una oscilación cualquiera: es desaparecer. Y esa es la cifra que SE Ranking destaca como la más llamativa de todo el análisis.

Por sectores: la moda se llevó la peor parte

La volatilidad del top 10 osciló entre el 74,64% en real estate y el 85,55% en moda y belleza. Curiosamente, las categorías YMYL —las de «tu dinero o tu vida», como inmobiliario y salud, donde Google aplica sus estándares más exigentes— estuvieron entre las más estables. Es un patrón que encaja con lo que suele verse: donde el listón de calidad ya es alto, un ajuste antispam encuentra menos que corregir.

Lo que estos números no dicen

Conviene leerlos con las mismas cautelas que pone quien los publica, porque son varias y no son menores:

  • El análisis solo rastrea las posiciones 1 a 100. Una URL que «desaparece» pudo quedar desindexada o simplemente caer al puesto 120: el dato no distingue entre las dos cosas.
  • No hay análisis por URL ni por dominio. No se sabe qué tipo de sitios, qué contenidos o qué tácticas de spam se llevaron el golpe, ni qué páginas ocuparon los huecos.
  • Es Google en Estados Unidos. No hay lectura equivalente para España ni para los mercados de habla hispana.
  • Y no explica por qué cayó ninguna página concreta. Un spam update no viene con diagnóstico.

El contraste con los updates anteriores

La comparación con el propio historial de Google es lo que da la medida de lo raro que fue este: el spam update de junio de 2026 duró 2 días y 1 hora, y el de marzo, 19 horas y media. Pero el spam update de agosto de 2025 estuvo desplegándose 26 días y 15 horas, casi diez veces más. Un despliegue largo reparte el efecto y lo hace difícil de aislar; uno de 65 horas lo concentra, y por eso se ve tan bien en los datos.

Para quien vive de la búsqueda orgánica, el calendario importa: el update terminó el 21 de agosto. Si hubo caída, ya ocurrió, y lo que se esté midiendo esta semana es el resultado, no el proceso. Es el mismo ejercicio de lectura que exige cualquier cambio de fondo del buscador, y conviene hacerlo sabiendo por dónde van los estándares que Google premia en 2026. Llega además en una semana movida, con el redirect que Google acaba de meter en los enlaces de sus resultados alterando la medición del tráfico de salida.

Qué hacer con esto

No hay palanca mágica para un spam update, y desconfíe de quien la venda. Lo razonable es acotar el diagnóstico: comparar posiciones y clics del 17 y el 22 de agosto en Search Console para ver si la caída coincide con la ventana; comprobar si afecta a todo el sitio o a un grupo concreto de URLs; y revisar si esas páginas tienen algo que un sistema antispam pueda estar mirando —contenido a escala sin valor propio, páginas de terceros alojadas en el dominio, enlaces comprados—. Si la caída no coincide con esas fechas, probablemente no fue este update.

Y si coincide y no hay nada que corregir, la vía es la de siempre: seguir publicando lo que tenga valor propio y esperar al siguiente ajuste. Google no ofrece un proceso de reconsideración para las actualizaciones algorítmicas.

Foto de portada: «GoogleTorontoOffice», de Raysonho @ Open Grid Scheduler / Grid Engine, bajo licencia CC0.

Para seguir el hilo: el redirect que Google acaba de meter en los enlaces de sus resultados · los estándares SEO que Google premia en 2026.

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