Convierten cartas de rechazo reales en un cortometraje contra la IA que criba currículums sin que el candidato lo sepa
Una organización británica sin ánimo de lucro ha cogido correos de rechazo reales —de esos que empiezan con «estimado» y el nombre mal pegado— y los ha convertido en un cortometraje de cuatro minutos. Se llama «Dear [Name]» y es la pieza central de Reject the Rejections, la campaña con la que People Like Us señala algo que casi nadie que busca trabajo sabe: que hay un software decidiendo antes de que un humano abra su currículum.
Qué es y quién lo firma
- La pieza: un corto de cuatro minutos en formato spoken word, publicado el 15 de septiembre de 2026 en el canal de la propia organización. Las frases que recita el protagonista salen de cartas de rechazo auténticas.
- Quién lo hace: agencia creativa Worth Your While, con dirección de Amara Abbas y producción de new—land. Protagoniza Ebenezer Gyau.
- Dónde: Reino Unido. Los datos que la sostienen son de allí, y la campaña interpela a los equipos de selección británicos.
- Qué pide, y son dos cosas concretas: que la oferta de empleo avise cuando haya automatización o IA cribando, y que esos sistemas se auditen por sesgo.
El dato que sostiene la campaña
La cifra con la que la organización encabeza su propia página es de desconocimiento, no de indignación: el 75 % de quienes buscan empleo no sabe que puede tener derecho legal a pedir la revisión humana de un rechazo automatizado. Conviene leerla con su matiz, porque la campaña lo pone y no es menor: dice que puede existir ese derecho, no que exista siempre.
El otro par de cifras, de una encuesta a 2.000 personas en búsqueda activa de empleo, es el que explica por qué la pieza va de minorías: el 70 % de los candidatos de minorías étnicas dice haber alterado u ocultado algo en su currículum —el nombre, la religión, el país de origen— frente al 57 % de los candidatos blancos. El segundo número es el que da sentido al primero: sin él, el 70 % parecería una cifra alta sin referencia.
Por qué le importa a quien hace marketing
Podría parecer un asunto de recursos humanos, y no lo es del todo. Es un caso de manual de marca empleadora: el correo automático de rechazo es, para miles de personas al año, el único contacto que tendrán nunca con esa empresa. Y es también un aviso sobre cómo se están desplegando los sistemas automáticos puertas adentro, mientras la conversación pública va por la parte creativa.
- El punto de contacto invisible. Nadie audita el tono de una carta de rechazo como se audita un anuncio, y sin embargo su alcance es mayor que el de muchas campañas.
- La transparencia como pedido mínimo. Avisar de que hay automatización es barato; no avisar es lo que convierte un trámite en un agravio.
- El sesgo no se ve desde dentro. Es el mismo problema que ya hemos contado cuando el sesgo de la IA cuando selecciona currículums acaba premiando a quien escribe como una máquina, o cuando los sesgos que una IA puede dejar al descubierto salen a la luz en abierto.
- Cambiar una política interna también se hace con creatividad. La mecánica recuerda a una campaña que buscaba cambiar una política interna de las empresas en lugar de vender un producto.
Y una herramienta, no solo un anuncio
La campaña no se queda en el corto: pone a disposición de los candidatos rechazados una utilidad para escribir a la empresa y preguntarle si hubo un sistema automático detrás de la decisión, y pedir que se revise. Es la parte que convierte una pieza de sensibilización en algo accionable, y también la que medirá si funciona.
El cortometraje está publicado en el canal oficial de People Like Us desde el 15 de septiembre de 2026. La cifra del 75 % procede de la página de la propia campaña; los porcentajes del 70 % y el 57 %, de la investigación difundida con ella y recogida por la prensa especializada británica el 16 y 17 de septiembre. La ficha técnica completa fue publicada por Shots.