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ChatGPT ya puede recordar todo lo que haces en tu ordenador, y OpenAI lo ha lanzado apagado por defecto y con dos puertas

5 min de lectura
Línea de tiempo de Computer History en ChatGPT mostrando entradas como «Cleared morning Slack and email triage» con los iconos de Slack, Chrome y Notion

OpenAI presentó el 13 de agosto Computer History, una función de la aplicación de escritorio de ChatGPT que resume lo que haces en las apps y webs de tu ordenador para que el asistente sepa en qué estabas trabajando sin que se lo cuentes.

Dicho así suena a la clase de anuncio que enciende a media internet. Lo interesante es cómo han decidido encenderlo ellos.

Vídeo del anuncio, publicado por la cuenta oficial de OpenAI.

Apagado por defecto, y con dos puertas

La documentación de OpenAI no deja espacio a la interpretación. Dice, literalmente, que «Computer History is off by default». Y en cuentas de empresa añade una segunda barrera:

  • En Business y Enterprise no está disponible hasta que un administrador conceda acceso desde los permisos del espacio de trabajo.
  • Y aun entonces: «Administrator approval does not opt you in». Cada persona tiene que activarlo por su cuenta, incluidos los usuarios Pro.
  • No requiere permiso de grabación de pantalla. No captura capturas, grabaciones, micrófono ni audio del sistema: registra «eventos de interacción».
  • La navegación en modo privado nunca se incluye, y puedes excluir apps y webs concretas o permitir solo una lista.

Que la propia cuenta de desarrolladores lo anunciara con las palabras «opt into Computer History» ahorra la discusión: es la compañía la que lo llama así.

Y ahora comparémoslo con lo que pasó hace dos días

El 13 de agosto contábamos que Amazon empezó a usar contenido de Twitch para entrenar sus modelos de IA, activado por defecto, con un opt-out que el creador tenía que ir a buscar.

Misma semana, misma industria, decisiones opuestas. Y la diferencia no está en el riesgo: entrenar un modelo con años de vídeo de un creador es, como mínimo, tan delicado como resumir en local en qué apps ha estado alguien.

La diferencia está en cómo se ve cada cosa. «La IA mira lo que haces en tu ordenador» es una frase que se entiende al instante y que enciende a cualquiera; sale apagada y con dos puertas. «Entrenamos nuestros modelos con contenido de la plataforma» no se ve, no se nota y no tiene un momento en el que ocurra; sale activada.

El diseño del consentimiento no sigue al riesgo real: sigue a lo visible. Es la conclusión que llevamos toda la semana encontrando por vías distintas, y para quien trabaja en marketing tiene una lectura incómoda y útil a la vez: la casilla que pones por defecto no describe cuánto respetas al usuario, describe cuánto crees que se va a notar.

Lo que sí conviene leer antes de activarlo

Nada de esto sale de una fuente crítica: está en la documentación de OpenAI.

  • Los recuerdos son ficheros de texto sin cifrar. Markdown en claro, en tu propio disco. La documentación avisa de que «pueden contener información sensible, no están cifrados, y otros programas que se ejecuten como tu usuario de macOS podrían acceder a ellos».
  • OpenAI admite el riesgo de prompt injection: visitar una web con instrucciones maliciosas puede hacer que ChatGPT o Codex las sigan.
  • Los eventos sí pasan por sus servidores. Se procesan allí para generar los recuerdos; no los conservan después ni los usan para entrenar. Pero cuando un recuerdo se usa en un chat, su contenido puede ir como contexto, y ese chat sí puede alimentar modelos si tus controles de datos lo permiten.
  • Solo macOS, ficheros temporales durante 48 horas, y consume tokens mientras resume.

La frase que traslada la responsabilidad legal

Hay una línea en la documentación que merece leerse dos veces:

«Desactívalo durante las comunicaciones con otras personas salvo que tengas su consentimiento expreso previo».

Es decir: la función puede registrar tu actividad en apps de comunicación, y la obligación de recabar el consentimiento de la otra persona es tuya. Para cualquiera que trabaje con clientes en España o la Unión Europea, eso no es una recomendación de cortesía: es la responsabilidad de tratar datos de un tercero, colocada en el lado del usuario.

Para qué sirve, según ellos

El argumento de venta no es recordar, y conviene fijarse porque ahí está el producto. Según la cuenta de desarrolladores, con esto ChatGPT y Codex pueden «retomar donde lo dejaste, entender patrones en tu trabajo y sugerirte skills o tareas programadas para el trabajo que repites».

La promesa no es «te recuerda». Es «se da cuenta de lo que repites y se ofrece a hacerlo». Que es exactamente la razón por la que alguien encendería algo así, y también por la que conviene decidirlo despacio.

Qué me llevaría de aquí

  • Mira la casilla por defecto de tus propios productos y pregúntate qué la decidió. Si la respuesta es «que no se nota», ya sabes qué pasará cuando se note.
  • «No lo usamos para entrenar» casi nunca cubre toda la cadena. Aquí no cubre el chat donde se usa el recuerdo. Vale la pena leer hasta el final antes de citarlo.
  • Si trabajas con clientes, la frase del consentimiento previo te aplica a ti, no a OpenAI.

Detalles y citas tomados de la documentación oficial de Computer History y del anuncio de OpenAI del 13 de agosto de 2026. La web principal de la compañía no responde a nuestras peticiones automatizadas.

Para seguir: el caso contrario, en la misma semana quién mide cuando quien mide es quien paga lo que anunciaron Google y OpenAI el mismo día.

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