Doritos lleva su alianza con Fórmula 1 a escala global con “The Crunch Prix”

Doritos está usando la Fórmula 1 como algo más que un patrocinio deportivo: la marca de PepsiCo acaba de lanzar una campaña global y nuevas experiencias presenciales para convertir cada carrera en una oportunidad de contenido, retail y conversación social.
La novedad fue reportada por Marketing Dive, que publicó la nota el 8 de julio de 2026. La apuesta llega en un momento en que las marcas de consumo buscan territorios de alcance mundial, comunidades activas y calendarios que no dependan de un único “gran evento”.
Qué trae “The Crunch Prix”
La campaña, creada por Goodby Silverstein & Partners y dirigida por Antoine Bardou-Jacquet, tiene como pieza central un video de 60 segundos en el que un bocado de Doritos convierte sillones, sillas gamer, reposeras e incluso una bañera en vehículos que salen disparados por la pista.
Claves de la estrategia
- Escala global: PepsiCo tiene una alianza oficial con F1 hasta 2030, lo que permite activar Doritos en más de 50 mercados.
- Calendario extendido: la Fórmula 1 ofrece 22 carreras durante cerca de diez meses, una ventaja frente a campañas concentradas en un solo hito.
- Audiencia en transformación: el crecimiento de fans jóvenes, mujeres y consumidores social-first amplía el atractivo del territorio para la marca.
- Experiencia física: en el Gran Premio Británico de Silverstone, Doritos instaló la “Thrill Zone” con juegos inmersivos, entrevistas y activaciones para fans.
- Comercio y food marketing: la iniciativa Doritos Loaded llevó food trucks al evento, con una receta asociada al chef Gordon Ramsay y premios para compradores.
Por qué importa para las marcas
El movimiento muestra cómo los patrocinios deportivos están dejando de ser solo visibilidad de logo para convertirse en sistemas de contenido, experiencias y venta. La F1, con audiencias distribuidas en múltiples países y alto consumo digital, funciona como una plataforma always-on para marcas que necesitan relevancia local sin perder consistencia global.
Para Doritos, el desafío está en coordinar múltiples capas de conversación: fans de la marca, seguidores de F1, contenido con Gordon Ramsay, la asociación con Mercedes-AMG Petronas y pilotos como George Russell y Kimi Antonelli. Ese tipo de “orquestación” es cada vez más parecido a operar una sala de guerra social, pero a escala internacional y durante casi todo el año.
La jugada conecta con una tendencia más amplia que MarketingHoy ya viene siguiendo: el deporte como inventario premium para campañas creativas, data y comunidades. También dialoga con cómo los deportes, los datos y la IA están redefiniendo la publicidad en TV y streaming, y con la búsqueda de campañas más culturales como la estrategia de Doritos y SAMY México basada en social marketing.
En síntesis: la Fórmula 1 le da a Doritos un escenario global, pero la verdadera carrera está en convertir esa atención en experiencias, contenido útil para cada mercado y momentos que las comunidades quieran compartir.