Por tercer año consecutivo, SAMY analiza el papel de las marcas en uno de los momentos de mayor relevancia del año, utilizando herramientas de social listening para entender cómo ha evolucionado la conversación y cuáles son las principales tendencias.
PRIDE 2025: Entre la representación y el repliegue corporativo
En 2025, el Mes del Orgullo LGBTQ+ ha sido testigo de un cambio de paradigma notable. A diferencia de años anteriores, donde las marcas llenaban las calles y redes sociales con mensajes de inclusión, esta edición ha estado marcada por una polarización creciente, una conversación cada vez más politizada y una disminución del respaldo corporativo visible.
Caída del volumen, auge del conflicto
Según el más reciente estudio de SAMY, basado en herramientas de social listening, el volumen de conversación en redes sociales sobre el término “Pride” ha disminuido en comparación a 2024. Sin embargo, la carga política ha aumentado: las menciones que vinculan “Pride” o “LGBTQ+” con “Política” han crecido un 24% respecto al año pasado.
Este fenómeno responde a un contexto político tenso, especialmente en Estados Unidos, donde el discurso conservador y el progresista se enfrentan abiertamente. El resultado: una conversación marcada por la polarización, en la que cada acción corporativa es examinada con lupa.
El repliegue corporativo y el auge del escepticismo
Frente a este escenario, muchas marcas han decidido reducir o eliminar su participación visible en las celebraciones de Pride. Esta retirada no ha pasado desapercibida: ha dado lugar a un incremento del 90% en menciones al término “rainbow washing”, una crítica cada vez más común hacia acciones percibidas como oportunistas o desconectadas de un compromiso genuino.
Target y la controversia de una nueva narrativa
Un caso paradigmático ha sido el de Target. La compañía optó este año por minimizar su campaña de Pride, reemplazándola por una comunicación basada en símbolos patrióticos y estética “America First”. Esta decisión dividió a la audiencia: mientras unos lo vieron como una incoherencia con valores anteriores, otros lo interpretaron como un intento de desideologización.
La reacción evidencia el dilema que enfrentan las marcas: tomar postura o mantenerse al margen, sabiendo que ambas decisiones conllevan riesgos reputacionales.
Expectativas más altas, audiencias más críticas
Hoy, el consumidor exige más que banderas y slogans. Quiere autenticidad, consistencia y compromiso a largo plazo. Las campañas vacías o meramente estéticas son rápidamente señaladas.
Las audiencias castigan la incoherencia entre lo que una marca promueve en junio y sus acciones el resto del año. Esta presión constante ha generado un entorno en el que “hacerlo bien” se ha vuelto más difícil que nunca.
Tabla comparativa: Acciones vs. Percepción Pública
Tipo de Acción | Percepción del Público | Riesgo Reputacional |
---|---|---|
Cambio de logo temporal | Estético y superficial | Alto |
Representación auténtica | Positiva y comprometida | Bajo |
Repliegue corporativo | Falta de apoyo / miedo | Alto |
Apoyo continuo y local | Confiable y cercano | Bajo |
La era de la legitimidad
Este entorno exige a las marcas que activen solo si tienen una narrativa sólida y auténtica. La legitimidad se construye con acciones continuas, representación real y compromiso comunitario.
Quienes no muestran una sensibilidad cultural adecuada o simplemente siguen tendencias, se enfrentan no solo a la crítica puntual de la campaña, sino a una erosión más profunda en la confianza de marca.
Ejemplos de conexión auténtica
A pesar del clima complejo, algunos ejemplos destacan por su autenticidad y conexión cultural:
- Conner Ives: su camiseta “Protect the Dolls” ha recaudado más de 300.000 dólares para causas trans, impulsada por el respaldo de celebridades como Pedro Pascal y Tilda Swinton.
- Sephora: mantiene sus programas de inclusión y diversidad de forma consistente, sin limitarse al mes de junio.
Estas acciones muestran que aún es posible generar impacto desde la coherencia y el compromiso.
De las macrocampañas a las microactivaciones
El repliegue de grandes campañas ha dado paso a activaciones más locales, interseccionales y orgánicas, donde la comunidad recupera protagonismo. Estas acciones, aunque menos visibles a nivel global, resultan más creíbles y efectivas en términos de conexión emocional.
Desafío: Ser relevantes sin ser oportunistas
El dilema ya no es si participar o no en Pride, sino cómo participar de forma respetuosa, relevante y coherente. Las marcas deben navegar un entorno altamente sensible, con tensiones políticas y culturales que cambian constantemente.
En 2025, el valor simbólico del Orgullo ha sido reemplazado por la necesidad de acción real. Ya no basta con ondear una bandera. Se necesita saber por qué, con quién y para quién se hace.
Puntos clave para marcas en PRIDE 2025
- Evaluar la legitimidad de su participación antes de planificar cualquier campaña.
- Asegurar coherencia entre mensaje y acción a lo largo del año.
- Priorizar la representación real frente a la estética publicitaria.
- Apostar por acciones locales y colaboraciones comunitarias.
- Aceptar que el error se castiga más fuerte que la inacción.
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